Resumen:
El artículo cuestiona la eficacia del llamado “Plan Zanahoria”, que restringe los horarios de venta de alcohol como estrategia de seguridad ciudadana. Sostiene que reducir horarios no ataca las causas reales de la delincuencia y desplaza el consumo a espacios informales, generando efectos contraproducentes. La medida afecta a establecimientos formales sin demostrar una reducción sostenida del delito, mientras incentiva la informalidad y dificulta el control estatal. El texto concluye que la política es un remedio equivocado y que la seguridad ciudadana exige estrategias integrales, focalizadas y basadas en evidencia, no restricciones generales de fácil aplicación pero escasa efectividad. 
ISBN/ISSN: